Cuidado con el material quirúrgico

 

  Blue Surgical Instruments quiere ayudarle a mantener las características originales de sus instrumentos quirúrgicos a lo largo de su uso regular.

  El mantenimiento de los instrumentos debe realizarse en cuatro etapas:

1. Limpieza y desinfección

  El lavado pretende eliminar la suciedad y los residuos biológicos de la superficie de los materiales y debe realizarse en los primeros 30 minutos después de terminar los procedimientos quirúrgicos. Para evitar que la sangre se seque en los materiales sugerimos cubrirlos con una toalla húmeda.

  No se deben sobreexponer los instrumentos a soluciones salinas fisiológicas, ya que el contacto prolongado promueve la oxidación.

  Al principio del lavado, el material debe enjuagarse bajo agua corriente, abriendo y cerrando los instrumentos. El lavado manual debe realizarse con cepillos de plástico rígido, con los instrumentos inmersos en agua desmineralizada o destilada con detergente enzimático con pH neutro, a una temperatura no superior a 45ºC, para evitar la coagulación de sustancias proteicas. Recomendamos que utilice siempre detergentes y soluciones de lavado nuevos, ya que la sobreutilización aumenta la concentración del químico debido a la evaporación, favoreciendo la corrosión de los materiales, y disminuye la eficacia de la desinfección.

  La limpieza ultrasónica por cavitación es el método de limpieza más eficaz.

  La desinfección puede realizarse eficazmente con inmersión en detergente enzimático, con pH neutro, durante 90 minutos, a 25ºC. Al final se deben enjuagar los instrumentos con agua desmineralizada o destilada y secar con toallas de papel. No se debe usar alcohol en la limpieza de los materiales.

 

2. Lubricación

  La limpieza puede dejar las juntas de los instrumentos menos móviles debido a depósitos minerales y otras impurezas del sistema de agua y la fricción de metal con metal provoca corrosión por fricción.

  Blue recomienda aplicar un lubricante en spray en todas las superficies y juntas de los instrumentos después de cada ciclo de limpieza.

 

3. Inspección

  Antes de proceder a la esterilización, inspeccione cada instrumento y confirme el correcto funcionamiento de las juntas, la limpieza y el estado general del material.

 

4. Esterilización

  La esterilización es esencial para garantizar que los instrumentos quirúrgicos no actúan como vectores de agentes patógenos. El método más común es la esterilización en autoclave.

  En el autoclave los instrumentos deben estar siempre abiertos para permitir que el vapor llegue a todas las superficies. No se deben sobrecargar las bandejas del autoclave para no impedir la penetración del vapor. La temperatura, la duración del ciclo y la presión deben ser las recomendadas por el fabricante.

  Independientemente de la clase de esterilización, se debe promover el completo secado de todos los instrumentos e implantes para impedir su degradación.

  Los instrumentos no envasados deben utilizarse inmediatamente. Instrumentos envasados deben guardarse en un lugar seco, cerrado y a temperatura ambiente.

  La esterilización fría, con inmersión prolongada en detergentes enzimáticos, puede dañar los instrumentos delicados. En instrumentos con tungsteno se debe evitar el uso de soluciones con benzium ammonium chlorid.

 

La mayoría de los problemas con los instrumentos se pueden atribuir a una o varias de las siguientes causas:

- Limpieza y secado inadecuados inmediatamente después de su uso;

- Exposición prolongada a la solución de esterilización o utilización de solución corrosiva;

- Utilizar agua corriente normal en lugar de agua desmineralizada o destilada en los procesos de limpieza y esterilización;

-Utilizar detergentes o lubricantes no recomendados;

- Fallos en el autoclave